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La llamaremos Cuba
Aquella isla que viera Colón, “ de sierras altísimas de las cuales descendían aguas lindísimas; llenas de pinos y hermosísimas florestas de árboles” era la tierra de los aborígenes guanacabibes, taínos y siboneyes. Ellos la llamaban Cuba, y así también era conocida por los pobladores de las islas colindantes, quienes comparaban los promontorios de la parte oriental con cubas gigantescas. Pero era tal el respeto que Colón sentía por los Reyes Católicos de España –– y pensando haber descubierto la tierra del extremo occidental de Asia–– púsole por nombre Juana, en honor al príncipe Don Juan, heredero de los reinos de Castilla. A sus pobladores le llamó indios, hijos de las Indias.
Posteriormente el nombre de la isla fue cambiado a Fernandina, según disposición del propio Rey don Fernando El Católico, y así consta en las actas capitulares levantadas de 1550 a 1556. Sin embargo, en su primer viaje Colón se refiere a la isla como Cabo de Cuba, tal vez influido por vocablos vernáculos que parecen tener la misma raíz. Tal es el caso de ciba, que significa “piedra, montaña, cueva” y de la cual quedan términos derivados y aún en uso como cibao, seboruco, sigua, siguanea,
cibucán, etc.
En el acta del 3 de octubre de 1956, aparece por primera vez, de manera oficial el nombre que hoy lleva la isla, con sus islotes y cayos. A partir de entonces, y en lo que seguiría, todos la llamaríamos Cuba.
Con la llegada del invierno....
Con los últimos días de octubre llegó este año el invierno a Cuba. Desde ese mes hasta enero, la temperatura disminuye un poco, aproximadamente desde 20 a 18º C, mientras el resto del año se mantiene en 28 y hasta 30 ºC. Las demás estaciones se diferencian bien poco, a tal punto que los cubanos prácticamente ni la perciben. Ahora que la temporada de huracanes llega a su fin, el sol se mantiene brillante la mayor parte del tiempo. Así que casi siempre es buen momento para zambullirse en las magníficas playas y tomar refrescantes jugos y cocteles.
A pesar de su naturaleza tropical, muchos cubanos prefieren el invierno, mientras otros añoran los días calientes a que están habituados. Apenas sopla un ligero airecillo, inmediatamente se cubren con chaquetas y camisas de mangas largas, contrario a la mayoría de los visitantes de otros países, que se pasean en pantalones cortosy camisetas.
El aire fresco solpla durante la noche, la madrugada y las primeras horas de la mañana. El resto del día sale el sol bien fuerte, lo que obliga a deshacerse de abrigos y volver a desear la ropa ligera.
La Nochebuena y el día 31 de diciembre siempre son una sorpresa: a veces la temperatura es más cálida y otras veces un poquito más fría. De cualquier forma, el cubano siempre lo aprovecha para festejar de manera especial, al resguardo del calor de la familia.
Cuando La Habana era inglesa
Cuba no perteneció siempre a españoles y cubanos. A principios de 1762, durante las guerras hispano-británicas, Gran Bretaña tomó el control de La Habana por un período de 11 meses. Fue así como Cuba quedó dividida en dos colonias: una pequeña porción inglesa al occidente y otra española al oriente.
El 6 de junio de aquel año, comenzaron a desembarcar las tropas inglesas por los flancos este y oeste de La Habana. El ataque fue prácticamente por sorpresa, a pesar de que en el puerto de La Habana permanecían anclados 14 buques pertenecientes a las flotas navales españolas. El gobernador español de la Isla en aquellos tiempos, Prado Portocarrero, adoptó la medida de ocupar el cerro conocido como La Cabaña, enviar tropas a Cojímar y levantar al pueblo en pie de guerra.
Mientras esto ocurría, Sir Jorge Pockoc, el comodoro Keppel y el joven Conde de Albemarle, presidían el ataque británico con 145 embarcaciones, 28 buques de guerra y 11 mil hombres. La estrategia era desplegar las tropas y atacar Cojímar, tomar Guanabacoa (al este de la Bahía de La Habana), visualizar la ciudad desde el cerro La Cabaña, tomar el Morro (ubicado muy cerca de La Cabaña), y la entrada al puerto de La Habana. Tomaron el primer objetivo y sitiaron al Morro. Las fuerzas españolas, lidereadas por el capitán Luis de Velazco, resistieron el asedio durante siete semanas.
Pero los británicos, astutamente, cavaron un túnel de La Cabaña al Morro, y el 29 de julio lograron destruir un pedazo de muro, penetraron en la fortaleza y vencieron en combate. Fue admirable el ejemplo dado por el criollo José Antonio Gómez (Pepe Antonio), quien defendió el territorio de Guanabacoa hasta las últimas consecuencias. En memoria a su heroicidad, una de las calles de La Habana lleva hoy su nombre.
Lo cierto fue que la ciudad no pudo resistir el embate de las fuerzas invasoras, y el 12 de agosto de 1763 quedaría firmada la capitulación. Sin embargo, al contrario de cómo muchos pensaban, los ingleses fueron una verdadera bendición.
La isla, donde regía el monopolio de Corona Española, sufrió un maravilloso florecimiento al implantarse un sistema de libertades comerciales que nada tenía que ver con el monopolio sufrido hasta el momento por los vegueros, azucareros y ganaderos criollos. Se abarataron las mercancías extranjeras y los productos autóctonos se pudieron vender más caros. Se desplegó un gran incremento de esclavos, de utensilios y telas. No se establecieron cambios bruscos en la administración civil y judicial, ni se persiguió el catolicismo. Tal fue el cambio que, un año más tarde, al establecerse el acuerdo en el cual los españoles canjeaban la península de la Florida por la devolución de La Habana, no se atrevieron a restablecer su monopolio comercial.
En 1764 España comenzó a edificar grandes fortalezas militares por doquier: San Carlos de La Cabaña, que se alza sobre el cerro La Cabaña y desde el cual los británicos habían sitiado al Morro, tomó 10 años para construirse y nunca presenció una batalla. Hoy es una de las mayores atracciones en las ferias de negocio que se celebran en La Habana.
José Martí, Héroe Nacional de Cuba
Como Washington para los Estados Unidos, San Martín para la Argentina, Hidalgo para México y Bolívar para toda la América, Martí representa para Cuba el más venerado y querido de sus hijos.
Nació de padres españoles, en una humilde casa de la calle Paula, en La Habana, el 28 de enero de 1853. Desde el comienzo de sus primeros estudios en una escuela de barrio y posteriormente durante la enseñanza elemental y superior, se hizo notar por su marcada inteligencia ante maestros y condiscípulos. La vida que a partir de este momento llevaría, demostraría también que, aunque cubano de nacimiento, sería este un estratega sin igual y un profundo latinoamericano.
Durante las grandes agitaciones de 1869, cuando sólo contaba con diez y seis años de edad, fue procesado por haber publicado algunos escritos que se consideraban francamente revolucionarios, y a fines del mismo año se le acusó, junto a otros compañeros, de burlarse de un grupo de voluntarios españoles. Debido a esto fue condenado a seis años de prisión, que pasara gran parte en La Habana hasta ser deportado a Isla de Pinos y finalmente a España. De sus tiempos encerrado escribiría un
conmovedor alegato: El presidio político en Cuba.
En Zaragoza, obtuvo el grado de Doctor en Derecho y el de Doctor en Filosofía y Letras; escribió en periódicos, tradujo clásicos europeos, fue poeta y orador. Visitó México, Guatemala y volvió a La Habana, donde fue deportado nuevamente a España por conspirador y por estar implicado en la revolución del 79, llamada Guerra Chiquita.
En 1881 se estableció en los Estados Unidos, donde prosiguió sus trabajos revolucionarios con infatigable tenacidad. Como resultado, el 6 de enero de 1892 funda con los emigrados cubanos establecidos en Cayo Hueso, Tampa, el Partido Revolucionario Cubano, cuyo programa consistía, esencialmente, en realizar la independencia de Cuba, fomentar la de Puerto Rico e impedir la expansión de los Estados Unidos de Norteamérica. Esta organización fue única en la historia de América Latina de aquellos tiempos.
Fue así como la guerra del 95, la que acabó con el gobierno de España en Cuba, la que sacó a pelear por la libertad a treinta mil hombres contra doscientos mil, sería su obra, un logro alcanzado por el único pensador e intelectual que supo unir a los cubanos en una verdadera organización. En honor a ello fue reconocido como Jefe Supremo de la Revolución, en su carácter de delegado del Partido Revolucionario. Poco después, el 19 de mayo de 1895, pierde la vida en un combate en la zona de Dos Ríos, en Granma. Sus restos, a pesar del esfuerzo de los cubanos por rescatarlos de las tropas enemigas, fueron conducidos a Santiago de Cuba por los españoles, y sepultados en el cementerio de dicha ciudad, donde todavía permanecen.
Unido a las grandes dotes de Martí como pensador, merecen también elogios sus cualidades como literato y excelente hombre de letras. Con un perfecto dominio del idioma Español y de su sintaxis, su pluma dejó innumerables escritos donde predominan las crónicas, ensayos y poemas, todos de una exquisita calidad creadora. Fue director del periódico Patria, corresponsal de varios periódicos de la América Latina, redactor de América, El Economista Americano y La Edad de Oro, revista esta última dedicada a los niños exclusivamente. Sus Versos Libres, Versos Sencillos y el Ismaelillo guardan el lirismo y ternura que tuvo su alma. Son de gran valor también sus Escenas norteamericanas y Nuestra América, dirigidos a reflejar la verdadera identidad latinoamericana.
A pocos días de haberse celebrado la fundación del Partido y en breve también la conmemoración del natalicio de Martí, los cubanos homenajean al Héroe Nacional de Cuba y a quien fuera una figura cimera del siglo XIX continental.
Cienfuegos y su bella Bahía de Jagua
La ciudad de Cienfuegos (centro sur de Cuba) se asienta al lado de una de las bahías más bellas de la isla, conocida como Jagua, nombre este dado por los nativos a la zona.
Las primeras noticias de Jagua datan de 1494, cuando Colón al explorar las costas del Sur de Cuba, cruzó el Golfo de Jagua con sus embarcaciones y según la tradición se abasteció de agua y leña.
Catorce años más tarde, en 1510, Nicolás de Ovando carenó aquí sus naves durante el bojeo a la isla. Fue también visitada en varias ocasiones por marinos aventureros, piratas y corsarios.
Esta bahía de bolsa tiene una superficie de 88 km cuadrados. La profundidad de sus aguas oscila entre 7 y 34 metros y desembocan ríos en la bahía como El Caonao, El Salado y el Damují.
Cuenta además con numerosos cayos y entre sus lagunas podemos mencionar la Laguna Guanaroca, que tiene comunicación con el mar Caribe.
La seguridad de su puerto la hace importante para la navegación, los deportes y la pesca. En su entorno se ha desarrollado también una vasta zona industrial.
Predicciones de babalows cubanos para Cuba y el mundo
¿Predicciones para el 2003? Pues sí, ciertamente es la manera en que iniciamos un nuevo año en Cuba, pero le aseguro que nuestro oráculo nada tiene que ver con estrellas ni astrólogos. Es un babalows quien nos ofrece la Letra del Año, predicciones, consejos y obras que da Ifá (divinidad de la Santería) para evitar los malos augurios y poder alcanzar los beneficios que se anuncian en el año entrante. Este tipo de manifestación pertenece al credo sincrético afrocubano de la Regla de Ocha o Santería, en la que el babalaw es su principal jerarquía religiosa, sacerdote de Ifá y devoto al orisha Orula (dueño de la adivinación).
Fue así como el pasado 31 de Diciembre del 2002, se reunieron 817 babalows en representación de la inmensa mayoría de las ramas o familias de Cuba, contando además con el respaldo de babalows de varios países. El encuentro tuvo lugar en la Casa Templo del Municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba, considerada el lugar de residencia de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba .
En dicha ceremonia, los babalows notaron que algunas enfermedades aumentarán su índice para el año 2003. Entre ellas estarán graves enfermedades neurológicas y psíquicas, enfermedades de la garganta, enfermedades infecto contagiosas, aumentos y trastornos de enfermedades de bajo vientre con peligro de intervenciones quirúrgicas, enfermedades en el hígado, intoxicación por consumo de alimentos en mal estado o mal elaborados. A las mujeres en estado de gestación se les recomienda cumplir con absoluta pulcritud las orientaciones médicas.
Relacionado con los acontecimientos de interés social los babalows predicen un alto índice de robos, incremento de la violencia, malformaciones congénitas producidas por la unión de distintos grupos sanguíneos, descubrimiento de una nueva especie (cruzamientos genéticos), muerte de personas mayores y de altas personalidades en el mundo, pueblos sometidos (esclavizados) producto de las guerras, destitución de un gobierno (convenio mundial e intervención del ejército). Puede haber además la diseminación de una enfermedad generada por el ganado porcino que pudiera afectar a otros ganados,
irregularidades en el clima con cambios fuera de época, problemas en los mercados (engaños, fraudes, robos y actos de violencia), accidentes provocados por huecos y por baches, aumento de la infidelidad matrimonial con riesgo de muerte, ruptura de acuerdos comerciales, y violencia conyugal con peligrosa repercusión en la estabilidad de los hijos en particular y la familia en general.
Como recomendaciones establecidas están los cuidados con los huecos y los baches, cuidado una vez mas con el consumo de la carne de cerdo, y disminuir el uso y consumo del quimbombó. Asimismo se recomienda ser honesto e integro, acatar las disposiciones de los que tienen alguna autoridad, evitar que los niños estén pendientes de los asuntos críticos de los mayores, tener cuidado con la intervención de la mujer en asunto de gobiernos, incrementar nuevos planes de maternidad, ayuda y protección para niños. Se deberá incrementar el mercado y centros de servicios comunitarios, aplicar la raíz de Calaguala y del jengibre en los problemas neurológicos, y tener precaución al consumir alimentos envueltos (croquetas, albóndigas, papas rellenas, etc.) poniendo especial cuidado en la calidad de los productos con que se elaboran y los lugares dónde se elaboran y consumen.
Cada año, miles de creyentes toman las palabras de Ifá como una guía para sus vidas. Esperamos que estas predicciones y consejos te aporten algunas señales para transitar el 2007.
Visita al Memorial José Martí
¿Es usted amante y conocedor de la historia de Cuba? Entonces le sentará bien una visita al Memorial José Martí, situado en la histórica Plaza de la Revolución (antigua Plaza Cívica), en el Centro de la Ciudad de la Habana. Llegar hasta allí y recorrer sus salas lo llevará al encuentro con el más universal de todos los cubanos, con el Héroe Nacional de Cuba.
Las salas de exposiciones, que cuentan con documentos fotográficos, grabados, dibujos, facsímiles de documentos históricos (manuscritos e impresos), ediciones de obras martianas y reproducciones de objetos significativos de su vida, ilustran de manera clara la vida y obra de este gran hombre.
El Memorial cuenta con el mirador más alto de la ciudad, desde donde se contemplan impresionantes vistas panorámicas. Además, es posible conocer en detalle el proceso construcctivo de esta obra arquitectónica, su trazado y urbanización del área, así como los hechos más relevantes que han ocurrido en ella.
Es posible visitar el Memorial de lunes a sábado, de las 09:30 a las 17:30 horas. Los domingos de las 10:00 a las 14:00. Precio de la entrada: $10 US por persona.
Baracoa, primera y única en Cuba
La ciudad de Baracoa, situada en la porción noreste de la provincia de Guantánamo, entre las bahías de Baracoa y Miel, es la primada de las ciudades de Cuba, no sólo por sus magníficas bellezas naturales, sino también por varias razones históricas.
Se sabe que al arribar Colón a Bariay el 27 de octubre de 1492, después de recorrer las costas de Oriente desembarcó en Baracoa y quedó deslumbrado ante sus ríos, bahías, playas, y sus verdes terrazas que se alzan junto a la costa. Allí comprobó que los indios que la poblaban constituían el grupo más desarrollado de los que existían en la isla; razón por la cual Baracoa ha sido nombrada la capital arqueológica de Cuba.
La fundación de la villa estuvo a cargo de Diego Velázquez en 1511, el cual la bautizó con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa para que sirviera de base para la conquista de la isla. Establecíase así la primera de las villas fundadas por los españoles en Cuba y además, el primer gobierno colonial. Se constituyó el ayuntamiento y la iglesia parroquial, y en 1518 Baracoa alcanzó el rango de ciudad y su iglesia fue declarada Catedral. Esto la convertía en la primera capital y sede episcopal hasta 1515.
Por otra parte, al igual que Hatuey, Guamá constituye el símbolo de la rebeldía indígena, y a él corresponde el mérito de haber sido el primero en desarrollar en la región de Baracoa el método de la guerra de guerrilla. Podría decirse que fue este el lugar donde se iniciaron las primeras luchas contra el colonialismo español.
Y aún cuando el difícil acceso a Baracoa, la ocupación y el conocimiento de la Isla, llevó al languidecimiento de la villa y a que Velázquez decidiera que Santiago fuera la capital de Cuba, Baracoa fue un feliz lugar de asentamiento para los emigrados franceses en el siglo XIX. Durante las luchas independentistas de Cuba, fue también zona estratégica donde desembarcaron expediciones, y lugar de partida para luchas armadas.
Hoy en sus costas alternan playas y acantilados, su flora y fauna son significativos por su alto grado de endemismo, y sus bosques constituyen la principal reserva forestal del país.
En la provincia de Guantánamo, específicamente en la zona de Yateras, aún se encuentran descendientes de los primeros pobladores indígenas de la región. Estos son de estatura pequeña, cara ancha, cabellos lacios y rígidos, boca grande, ojos ligeramente oblicuos y de color oscuro y arcos superciliares muy marcados.
Las ricas tradiciones folclóricas de los baracoenses, derivadas de la fusión de la cultura indígena, española, africana y francesa, son los más fieles representantes de su historia y de la magia que este lugar guarda.
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