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Parque Nacional Alejandro de Humboldt
Este parque está ubicado entre las provincias de Guantánamo y Holguín, en la región oriental de Cuba. Se encuentra, además, en una zona que ha sido declarada Reserva de la Biosfera: las Cuchillas del Toa.
El río Toa tiene un cauce de 90 kilómetros (56 millas) de largo y es el más caudaloso de la región, en el cual vierten sus aguas 58 arroyos y riachuelos que corren durante todo el año. La cuenca del río está protegida por la sombra de los árboles que forman parte de la exuberante vegetación del lugar, de manera que el suelo no recibe los rayos del sol y conserva una gran humedad. El Toa tiene varias cascadas a lo largo de su curso, entre ellas un salto de 17 metros de altura.
Este maravilloso parque natural abarca un área de 59 770 hectáreas donde habitan más de 100 especies vegetales endémicas. En la región montañosa de Nipe-Sagua-Baracoa predominan los bosques tropicales húmedos. En la costa norte hay playas de arenas grises, bahías pequeñas y desembocan varios ríos. Existen 64 especies representativas de aves, de ellas 12 endémicas que incluyen el carpintero real (Campephilus principalis bairdii) y mamíferos como el almiquí (Solenodon cubanus). Ambas especies se encuentran en peligro de extinción. En este lugar también se puede encontrar las polimitas, uno de los géneros de caracoles más hermosos del mundo.
La montaña más famosa es el Yunque de Baracoa, cuyo nombre tuvo su origen en su semejanza con un yunque invertido. Tiene una altura de 560 metros y se piensa que surgió de una meseta antigua desgastada por la erosión. El Yunque de Baracoa ha sido declarado monumento nacional y símbolo de la ciudad de Baracoa. Este lugar es considerado una isla ecológica con características naturales específicas y posee un gran valor histórico porque le sirvió como punto de orientación a Cristóbal Colón en su primer viaje a América. Las montañas de la zona son ideales para realizar excursiones y exploraciones por sus pendientes escarpadas y sus cuchillas.
Disney seducido por la música cubana
La música afrocubana ha tenido una presencia muy fuerte a lo largo de toda la isla. Tan ha sido así que por el año 1940, Walt Disney, impresionado ante la percusión del estilo cubano, aprovechó su estancia en Cuba para junto a su equipo de sonidistas grabar rumbas de solar, toques de tambor y congas que descubrió en los barrios humildes. El Hotel Nacional violó sus reglas de oro y permitió el acceso de músicos negros que tocaron para el equipo de Disney, quien poco después incluiría esta música en sus dibujos animados.
Sabroso daiquirí
Al igual que el mojito, el daiquirí es uno de los cocteles más refrescantes y famosos de Cuba. Nacido en la región oriental de la isla, adquirió gran popularidad durante los primeros años del siglo XX. Seco y suave a la vez, es un coctel difícil de mejorar.
La receta tradicional para su preparación es la siguiente:
4 cucharadas de jugo de limón
5 cucharadas de azúcar
¾ taza de ron carta blanca
2 tazas de hielo bien picadito
Mezcle el azúcar con el jugo de limón. Cuando el azúcar esté disuelta anádale el ron. Llene el vaso de una batidora o coctelera con el hielo y añádale la mezcla de ron, azúcar y limón. Bátalo bien y sírvalo enseguida en copas heladas. Da para 4 copas.
Otras variantes de daiquirí se preparan añadiéndole a los ingredientes mencionados 4 cucharadas de jugo de naranja o de toronja, lo que le proporciona un sabor especial.
De igual manera, puede sustituir el ron carta blanca por añejo o ron extraseco.
Soroa, el Arcoiris de Cuba
¨El Arcoiris de Cuba¨ no es simplemente un nombre comercial para vender el destino turístico Soroa. Tendría usted que comprobar, con sus propios ojos, como en esta región de la provincia Pinar del Río, a determinadas horas del día, los rayos de sol al atravesar las aguas de su salto de agua forman un pequeño arcoiris.
Situado en el hermoso valle de la Sierra del Rosario, al occidente de Cuba, Soroa está enclavado dentro de un circuito de montañas, casi equidistante de la capital habanera y de la ciudad de Pinar del Río.
Este lugar se considera un jardín botánico natural. En sus bosques, encontrará usted encantos miles. Abundan allí especies endémicas y cerca de 26 especies de aves, que equivalen al 50 % de la ornitofauna legítima criolla. Asimismo, el río Manantiales forma un salto aproximadamente de 21,4 metros de altura, conocido como Salto de Soroa. En este lugar se han construido dos miradores desde los que usted podrá observar este impresionante paisaje.
Tampoco debe privarse de conocer el orquideario, donde la belleza de esta flor cultivada en Cuba hace honores al lugar.
Existen allí 700 variedades de estas plantas, entre ellas 250 cubanas y especies representativas de Birmania, Australia, Nueva Guinea, India, China, Colombia y Costa Rica. También pueden apreciarse 11 mil plantas de diferentes especies, viejos árboles junto a sutiles helechos, begonias, aráceas y otros ejemplares del reino vegetal.
Villa Soroa, con sus acogedoras y confortables cabañas, permanece formando parte del entorno, entre miradores y embalses. El senderismo, y los paseos en bicicleta y a caballo, son actividades recreativas que sin duda usted tendrá la posibilidad de disfrutar.
Pesca deportiva en Cuba
La pesca, ya sea deportiva o practicada como hobby, es una de las actividades más antiguas que ha desarrollado la humanidad durante muchos años. Por su condición de ínsula ubicada a la entrada del Golfo de México y por la abundancia de cayos y penínsulas vírgenes que posee, Cuba ha devenido en un verdadero paraíso para la pesca deportiva. Grandes aficionados como Hemingway remontaron los mares de la isla grande en más de una ocasión, persiguiendo las rutas de múltiples especies de peces.
La plataforma insular cubana, rica por excelencia, porta tantos matices que logra satisfacer las más difíciles exigencias. La pesca de altura es la norma para capturar la aguja (Tetrapturus albidus), el castero (Makaira nigricans), el pez vela (Istiophorus platypterus), el emperador (Xiphias gladius), el pez dorado (Coryphaena hippurus), el peto (Acanthocybium
solandri) y la barracuda (Sphyraena sphyraena), mientras que la pesca de fondo anclado es usual para especies como la cherna, el pargo y otros peces que habitan los arrecifes y las rocas. Los especialistas en la pesca del macabí (Albula vulpes), el robalo (Centropomus undecimales) y el sábalo (Megalops atlanticus), encontrarán que los bajos y estuarios de las costas cubanas son sorprendentemente ricos en estas especies.
Adentrarse en las profundas aguas del mar, algo lejos de la costa, posibilita el encuentro con un sinnúmero de especies de interés constante para los practicantes de la pesca de altura. Estas especies poseen ciclos migratorios y, en consecuencia, se mueven con las corrientes marinas, tanto para desovar como para alimentarse, lo que hace que haya zonas con más abundancia de peces que otras en un momento determinado.
Todas las modalidades de pesca son posibles en estos mares. A pesar de que algunas de estas modalidades tienen más requerimientos que otras, es importante señalar que Cuba cuenta con excelentes posibilidades y atractivas ofertas para el ejercicio de cada una de ellas. Los mejores ejemplares y los más altos récords tienen su destino en Cuba, la “Perla de las Antillas”. Venga a conocer estos mares y sus riquezas, que aquí tendrá un verdadero disfrute y se enfrentará a un gran reto.
Sobre el Cristo de La Habana
Colosal y majestuoso se levanta el Cristo de La Habana a la entrada de bahía, entre la fortaleza La Cabaña y las alturas del poblado de Casa Blanca.
Esta estatua, construida en Italia, en mármol de Carrara, fue inaugurada en 1958 y está considerada como una de las más importantes reproducciones de Jesús que se hayan realizado en el mundo. Fue esculpida por Jilma Madera y posee 20 metros sobre la base, pesa 320 toneladas y está compuesta por 67 piezas. Su altura se eleva a 51 metros sobre el nivel del mar.
La figura de Cristo aparece de pie, con una mano en el pecho y la otra en alto, en actitud de bendecir. A principios de 1959 un rayo fulminó la estatua y le arrancó la parte posterior de la cabeza. Fue reparada pero volvió a quedar dañada en el mismo sitio, por lo que se buscó la solución de colocar un pararrayos en la parte trasera del monumento.
El batazo más largo del béisbol cubano
Una de las curiosidades más significativa del béisbol cubano sucedió el 7 de marzo del año 1912. Ese día nadie hubiera imaginado que iba a producirse el batazo más largo en la historia de este deporte en Cuba.
El lugar de los hechos fue el Almendares Park, que para nada se parecía a los estadios que conocemos hoy. Babe Ruth, en pleno apogeo de su fama, jugó en ese terreno y su comentario quedó grabado para la posteridad: Las cercas de este terreno ¿están en La Habana o en otra provincia? Botar la pelota, por encima de sus cercas, era tarea de titanes.
En esta ocasión, se enfrentaban el Almendares y el Fe. Fue un pelotero de este último equipo, Julián Castillo, quien lanzó la bola tan lejos como para que no apareciera nunca.
Santuario Nacional de San Lázaro
Uno de los santos de la fe cristiana católica a quien más devoto es el pueblo cubano es a San Lázaro, fervorosamente alabado en su Santuario Nacional.
Este Santuario, más conocido como El Rincón de San Lázaro, tiene una interesante historia. Con la construcción en noviembre de 1837 del ferrocarril entre La Habana y el poblado Bejucal, distante a unos 29 kilómetros, se hizo necesario la construcción de un de apartadero a los trenes. Fue así como alrededor de esta estación surgió el poblado llamado ¨Rincón de las Calabazas¨ , que entonces tenía 64 habitantes y una rústica ermita.
Cuando fue adquirida la finca Dos Hermanos en 1922 se ubicó allí el hospital para leprosos, atendido por religiosos. En 1936 se ejecutaron obras de ampliación de la instalación hospitalaria y la capilla cristiana se convirtió en Santuario Nacional de San Lázaro. Posteriormente, en 1990, debido a la gran cantidad de visitas que este lugar recibía, se amplió con dos naves laterales.
Multitud de personas acuden con súplicas y ofendas, tanto católicos como los que profesan los cultos sincréticos afrocubanos, que muestran sus respetos a la figura de Babalú- Ayé y Asojano. Incluso, el Santuario fue visitado por el Papa Juan Pablo II en enero de 1998. Las peregrinaciones y muestras de fe de sus fieles cada 17 de diciembre, son una espectáculo impresionante para cualquier persona, independientemente de su creencia.
La presencia china en La Habana
La Habana es una ciudad maravillosa. Parte de este encanto se lo debe a que es verdadero crisol de culturas, de asentamientos étnicos, de gente diversa que comparte una misma vida. Y entre esta maravillosa amalgama de rasgos y credos,
tiene su rinconcito la presencia china, desde hace cientos de años.
Las calles Zanja, Gervasio y Amistad, entre otras, ubicadas en el municipio Centro Habana, guardan numerosos sitios relacionados con esta cultura, agrupada en sociedades e instituciones. Fue así como fue formándose el Barrio Chino de La Habana, cuya entrada tiene un bello pórtico que recuerda la antigua costumbre china de poseer siempre una entrada principal.
Sin embargo, este pórtico no fue colocado desde la creación del barrio, sino que fue inaugurado recientemente, en 1999. Por sus dimensiones es considerado uno de los mayores de su tipo en América Latina y en el mundo, fuera de China. Los materiales de construcción proceden de la República Popular China y cuenta con una estructura de hormigón armado, recubierto de granito gris. Los arcos superiores y la estructura de su cubierta son de cerámica esmaltada de color dorado. Pasado este bello portón, aparecen las tiendas con artículos diversos, comestibles, restaurantes, farmacias con sus medicamentos específicos y otros centros variados.
A partir de la restauración hecha a algunas instalaciones del barrio durante estos últimos años, se advierte una mayor animación y las tradiciones de esta rica cultura asiática. En El Vedado se ubica también, en un pequeño parque, una columna obelisco destinada a recordar la participación de numerosos chinos en la Guerra de Independencia de Cuba, entre 1895 y 1898.
Por otra parte, los inmigrantes chinos y descendientes cuenta con un cementerio propio, que fue inaugurado el 29 de octubre de 1893.
Para finalizar, vale señalar que el arte chino también tuvo presencia señalada desde siempre. A partir 1925, en la esquina de Zanja y Galeano, comenzaron las presentaciones del Teatro Chino, que gozaba del privilegio de ser, con el de Lima y de los Ángeles, uno de los mejores de América en su género. Cada función duraba cinco horas, sin intermedios ni actos. Asimismo, actualmente, en la comunidad china se celebra la conmemoración del Año Nuevo Lunar, con vistoso desfiles y actos culturales.
Mesón de la Flota, una opción para comensales y huéspedes
Una tradicional taberna marinera, situada en la significativa calle Mercaderes, donde se establecieran desde siglos pasados famosos comercios y almacenes, en la prístina demarcación habanera, lo invita a disfrutar en su ambiente pintoresco de los reconocidos productos españoles. Vinos, quesos, y hasta la socorrida jarra de cerveza helada, en este mesón con capacidad para 86 personas, aderezado con sacos de yute llenos simulando almacenaje, barriles de vino y rústicos candelabros o faroles, le convidan a adentrarse en este parador.
El Mesón, en su segunda planta, cuenta con cinco espaciosas habitaciones (doble cama), iluminadas por multicolores vitralescon detalles marineros. Posee climatización, minibar, TV, caja de seguridad, secadora y servicio de reserva.
En su entorno, se ubican galerías de arte, paradores de lujo, restaurantes, museos y las bellas plazas de la antigua Habana.
Paracaidismo en Cuba
¿Existe algún lugar mejor que el cielo azul, las playas de arenas blancas y los verdes campos de Cuba para experimentar la emoción de lanzarse en caída libre? La respuesta es evidente: “no existe”. Este deporte de aventuras está tomando auge como en cualquier otro lugar del mundo y es la manera perfecta de añadirle entusiasmo a su visita.
El único centro de paracaidismo de caída libre que existe en Cuba se encuentra actualmente en la famosa playa de Varadero.
Dentro de poco se inaugurará otro centro en la igualmente espectacular playa de Cayo Coco, en la costa norte de la región central del país.
Este Centro Internacional de Varadero, no sólo recibe a los visitantes, sino también a los aficionados serios al paracaidismo de caída libre. De hecho, ha sido anfitrión de un evento internacional que duró tres días, al que asistieron unos doscientos aficionados al paracaidismo de caída libre procedentes de más de doce países.
Si tiene poca experiencia en paracaidismo de caída libre o no tiene ninguna, no espere más y decídase a la aventura. En Varadero podrá hacer lanzamientos con un instructor experimentado —un hombre o una mujer que han saltado unas mil veces— mediante el uso de la bien conocida técnica de lanzamiento en tándem (uno detrás del otro). La preparación y las instrucciones toman alrededor de 15 minutos, y en un biplano de fabricación rusa ascenderá hasta 3 000 metros de altura. No llevará puesto paracaídas. Estará sujeto mediante correas y hebillas a un instructor detrás de usted, el cual lleva dos paracaídas y conducirá su estimulante caída libre de más de treinta segundos y su aterrizaje aproximadamente diez minutos después. ¿Desea aterrizar en la playa frente a su hotel? No hay problema. Seleccione el punto y dígale a sus amigos que lo esperen allí. El aterrizaje es como saltar de una silla, apenas un encontrón. ¿Desea filmar un video de su salto desde el avión, su caída libre y su aterrizaje? Tampoco hay problema. Otro instructor se lanzará junto a usted con una cámara de vídeo y filmará la trayectoria completa. No deje pasar por alto esta inolvidable experiencia.
Curiosidades históricas de La Habana
Corría el año 1917 cuando un nuevo personaje hizo su aparición en las calles habaneras: los automóviles con motores de gasolina. Los vehículos de autopropulsión, principalmente de marcas europeas, cedían su terreno ante la llegada de una máquina más buena y barata, aunque no bonita: el Ford. En las calles se libró una lucha cruenta y tenaz entre los viejos cocheros y los nuevos chóferes, también conocidos como fotingueros.
Hay que decir que ya desde 1914 corrían por La Habana los Fiat. Maria Calvo y Nodarse, más conocida como ¨La Macorina¨ escandalizó por aquella década a la sociedad habanera, pues era una de las pocas mujeres (no llegaban a diez) que manejaba un lujoso auto de este modelo. Sobre él, exhibía sin recato su belleza de cortesana. Esta atrevida mujer inspiraría la letra de una picarezca canción que todavía se conoce en La Habana de hoy: Ponme la mano aquí, Macorina...., ponme la mano aquí....
Jardín Botánico Nacional, una paisaje que inspira
Veinticinco kilómetros al sur del centro de la Ciudad de la Habana está situado el Jardín Botánico Nacional, un lugar donde reina la naturaleza y la tranquilidad.
El Jardín posee 600 hectáreas de vegetación que exponen una representación de la flora cubana y del resto de los trópicos del
planeta. Un acercamiento al conocimiento de estas especies se hace posible a través de interesantes recorridos en auto con guias especializados, o bien la visita a los Pabellones de Exposición, impresionantes muestrarios de ejemplares raros y realmente bellos.
Dentro de las ofertas del Jardín están también las visitas a colecciones especiales y a las zonas fitogeográficas como muestra de la diversidad vegetal tropical y su conservación. Entre las zonas cubanas a visitar están los Pinares, Montes Secos, Mogotes, Maniguas Costeras, Montes de Júcaros y Palmas, entre otras; y las muestras de la flora tropical de otros continentes como Australia, Oceanía, Asia, África, América y Antillas.
Dentro de la instalación, un lugar muy especial es el Jardín Japonés, enclavado en un paraje típico de Asia Sur Oriental. Fue proyectado por el arquitecto paisajista japonés Yoshikuni Araki, quien en cinco hectáreas desplejó un asombroso trabajo ornamental, con plantas propias de esta región asiática, bosques de pinos y otras coníferas, rocas, agua y esculturas, para lograr así el ambiente de serenidad y belleza que hoy allí se disfruta. Este Jardín Japonés fue inaugurado en 1989 y fue donado por la Asociación Conmemorativa del Japón como símbolo de amistad y en ocasión del 30 Aniversario de la Revolución Cubana.
Si gusta de tomar bebidas frescas o de almorzar algo bien natural, el ecorestaurante El Bambú le ofrece comida vegetariana con más de 20 platos, a manera de buffet. Allí tendrá además la posibilidad de disfrutar de encantadoras vistas al Jardín Japonés y de la grata brisa que no abandona el lugar.
Los no amantes de la comida vegetariana tienen la opción del restaurante campestre El Ranchón, situado en un área de vegetación cubana. Su servicio es a la carta y el menú incluye la sabrosa comida criolla y bebidas tropicales de excelente calidad.
La venta de souvenirs, plantas, semillas y literatura especializada está siempre abierta a los visitantes.
El Jardín puede visitarse de martes a domingo, de 10 am a 4 pm.
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